PAULO GASTON FLORES -  ARQUITECTOS

El reconocimiento del tipo

El conjunto se encuentra organizado por naves paralelas y bandas de uso, tipología propia de los edificios industriales. Esto se verifica tanto en el semi-cubierto del muelle, como en el Apostadero y su cuerpo central. Así como los cuerpos de fábrica pueden crecer adosando naves paralelas, también pueden crecer a lo largo, por incorporación de módulos.   Incorporación del espacio Urbano

La Marquesina y la relación con el exterior.

El espacio de la calle paralela al bloque principal hace sugerente la incorporación de un elemento que ayude a caracterizar la nueva entrada al conjunto. Se ha incorporado una gran marquesina  teniendo en cuenta la falta de un acceso claro y legible, dada la restricción para el público de la gran boca del semi-cubierto del muelle, puesto que ahora, su función principal será de acceso logístico al embarcadero. Esta estructura autónoma, pero armónica con el conjunto, se proyecta sobre la línea de frente, tratando de captar la atención en una avenida de alto tránsito como Antártida Argentina. A su vez, posibilita la entrada a todo el predio, entendiendo que, en algún momento, el conjunto funcionará como un todo orgánico. Esta estructura posee un frente lateral vertical de vidrio sobre el que se podrán ubicar los nombres de las exposiciones temporarias, acontecimientos y espectáculos del Centro Cultural. El techo de madera natural iluminado anticipará al visitante el carácter del espacio interior de las salas.

El espacio de encuentro y la alfombra de adoquines.

El espacio abierto y la calle principal de acceso poseen un piso de adoquines. Debido a la diferencia de niveles respecto a los cordones, éstos se reubicarán subiendo y aplanando su nivel con el fin de evitar barreras arquitectónicas. Este manto coloniza todo el espacio exterior, incorporando un pequeño anfiteatro con solo variar el nivel del adoquinado. Este espacio será un lugar de encuentro y de realización de actividades artísticas y/o complementarias de las exposiciones. El solado, de esta manera, unifica espacial y funcionalmente las actividades culturales.

El espacio diáfano como superestructura.

Vértebras de luz  

En el interior de las naves se ha incorporado un dispositivo de control de iluminación/generación de luz. Se trata de una estructura muy liviana y blanca que a modo de velas de barco cuelgan de la cabriada. Su función es mitigar la luz directa del sol y re-direccionarla mediante superficies curvas hacia el cielorraso de madera existente. De esta manera se otorga una mayor iluminación general al espacio, resaltando la estructura y la gran superficie de techo que cubre el edificio,  convirtiéndose en un espectáculo en si mismo. Esta verdadera columna vertebral estructura el espacio, así como el esqueleto de una ballena o las cuadernas de un  barco,  dan forma al espacio interior de la “nave”. La redistribución de la luz cenital subraya y pone en valor el plano del techo. La modulación del sistema lo hace apto para la variación a lo largo del corte y la creación de diversas situaciones espaciales y de modelado del espacio por medio de la luz. Las variaciones, permutaciones o cambios del sistema según la incorporación de dispositivos de control/generación de luz (pantallas, lámparas, superficies reflectantes, etc.), provocan una perspectiva monumental y la comprensión de un todo integrado.

APOSTADERO NAVAL

DARSENA NORTE, C.A.B.A. ARGENTINA

Datos

Superficie:  4500 M2

 

 

Autores:                         Paulo Gastón Flores, arq.

                                       Mariano Albornoz, Arq

Asesor Restauracion:  Eduardo Scagliotti, Arq

MEMORIA DESCRIPTIVA